Así, el presidente de la Unión Democrática de Pensionistas y
Jubilados de España (UDP), Luis Martín Pindado, en
declaraciones a EL IMPARCIAL, se ha mostrado en contra de la medida,
pero ha apuntado que no pueden responder, primero porque el Gobierno ha
aprobado la congelación por decreto y, segundo, porque ellos no se
pueden poner en huelga: "Llevamos en huelga desde que nos jubilamos".
Martín Pindado considera que "la congelación de las pensiones debe
ser una medida transitoria y puntual, complementaria de otras que
afecten a empresas, entidades bancarias y rentas altas". En esta línea,
avisa a la administración que "rebajar el poder adquisitivo de los
pensionistas no debe ser una solución a largo plazo".
Falta de
representación
En este sentido, el presidente de UDP ha insistido en que, aunque la
cuantía que van a perder las personas mayores no va a ser tan grande
como la de los funcionarios y es difícil movilizar a los jubilados
porque no a todos va a afectar por igual,"estas medidas de urgencia
deben considerarse temporales, a la espera de reformas más profundas en
el sistema de pensiones que deben salir consensuadas de la Comisión del
Pacto de Toledo en el que los jubilados no tenemos representación pese a
nuestras peticiones y el compromiso del presidente".
Luis Martín Pindado ha recordado que "de la Comisión deben salir
decisiones esenciales sobre ampliación de la edad de jubilación, la
ampliación del periodo de cálculo, prejubilaciones, compatibilidad entre
pensión y trabajo, etcétera".
Considera que "es responsabilidad del Gobierno asumir las medidas
necesarias para reducir el déficit público, si bien éstas deberían
haberse tomado con anterioridad y explicándolas previamente a la
sociedad".
En cualquier caso, desde UDP, que representa a más de
1.200.000 jubilados desde hace más de 33 años de existencia, se ha
señalado que su postura no pretende ser de confrontación con el Gobierno
en las actuales circunstancias, pero no quieren que "paguen el pato
siempre los mismos".